Un estudiante de la UdeG asiste dos días al aula y el resto de la semana trabaja desde donde esté: revisa materiales en línea, discute en foros y entrega trabajos sin pisar el campus. Esa combinación ilustra el aprendizaje híbrido y activo centrado en el estudiante que el documento institucional de 2022 propuso como orientación para la transformación pedagógica. Esta página recupera ese antecedente para leer un curso y conversar sobre posibles adaptaciones; no acredita por sí sola un modelo único vigente, una obligación para todos los programas ni acuerdos actuales de cada centro universitario. Léelo para ubicar qué elementos ya tiene tu curso y cuál conviene revisar primero con las personas responsables del contexto.
Lecciones de la pandemia#
La pandemia de COVID-19 forzó la adaptación de todos los cursos a modalidad en línea. El documento de 2022 concluyó de esa experiencia que lo que determina el éxito educativo son las disrupciones pedagógicas —los cambios de método: cómo se enseña y cómo se aprende— antes que las tecnológicas, es decir, los cambios de aparato o plataforma (Universidad de Guadalajara, 2022). De ahí recogió tres lecciones:
Re-humanizar la educación. La educación debe promover el crecimiento personal de los estudiantes, no solo el intelectual. La empatía y el reconocimiento integral del estudiante son condiciones previas al aprendizaje.
La atención es un recurso escaso. En entornos en línea e híbridos la atención de los estudiantes debe gestionarse activamente. Las actividades deben diseñarse para captar y mantener esa atención (Miyagawa & Perdue, 2021).
Aulas globales. Internet entrelaza lo global y lo local; el aula se convierte en un espacio genuinamente global donde convergen perspectivas, recursos y colaboraciones internacionales.
La pandemia no fue una “revolución tecnológica” pero sí hizo evidente la necesidad de impulsar una transformación pedagógica y organizacional. Las TIC permiten liberar tiempo en el aula para fortalecer una educación más individualizada, grupal, activa e interactiva. El lema es high-tech con high-touch: tanta tecnología como sea útil, pero sin perder el contacto humano (Universidad de Guadalajara, 2022).
Opiniones en la red universitaria#
El mismo documento recoge una encuesta aplicada en 2022 en los centros universitarios y el Sistema de Educación Media Superior. La mayoría del profesorado consultado consideró entonces que sus programas educativos podrían cursarse combinando las ventajas de la modalidad presencial y en línea mediante el aprendizaje híbrido. No se dispone de una versión pública del instrumento ni del universo exacto de respuestas, de modo que las proporciones siguientes se leen como órdenes de magnitud de aquel momento, no como una medición vigente.
Recorrido en texto: ante la pregunta de si los programas podrían cursarse combinando lo presencial y lo en línea, la gráfica registró un acuerdo amplio (cerca del 85 %); la opción cien por ciento en línea dividió las respuestas (alrededor del 40 %, con variación entre disciplinas); y una minoría (cerca del 15 %) consideró obligatoria la presencialidad estricta. Leído en conjunto, el profesorado consultado en 2022 veía el híbrido como la vía practicable y no la formación totalmente en línea. Cuando la discusión distingue entre presencialidad enriquecida, modalidades híbridas y formación totalmente en línea, conviene precisar de qué se está hablando: la página ¿Qué es la educación digital? ordena esa taxonomía de modalidades y los términos que este marco da por supuestos.
¿Por qué una transformación pedagógica y digital?#
Buena parte de la discusión sobre calidad universitaria, en México y fuera de él, se ha ocupado de lo que rodea al aula —infraestructura, matrícula, acreditaciones— antes que de lo que ocurre dentro de ella. Teich (2022) argumenta, desde el análisis de tendencias institucionales, que el éxito de los estudiantes depende sobre todo de decisiones pedagógicas y no de la incorporación de tecnología; es una lectura de sector, no un resultado experimental.
Para atender el desafío de la atención e involucrar activamente al estudiantado, un equipo docente puede explorar el tránsito del aprendizaje pasivo a la construcción colectiva y activa del conocimiento. Como punto de partida, puede preguntarse si las siguientes decisiones resultan pertinentes y viables para su curso:
- Centrarse en la pedagogía, usando la tecnología de manera adecuada.
- Desarrollar habilidades socioemocionales junto con las disciplinares.
- Crear experiencias de aprendizaje interactivas, creativas y vinculadas a problemas reales.
- No dejar atrás a ningún estudiante, haciendo coincidir el éxito institucional con el éxito estudiantil.
Elementos descritos en el antecedente#
No existe un esquema único para la transformación pedagógica y digital. Cada centro universitario, departamento o programa puede deliberar qué combinación responde mejor a sus necesidades, posibilidades y acuerdos aplicables. El antecedente de 2022 describe elementos comunes que pueden orientar esa conversación; no los convierte en una estrategia ya adoptada por todos los contextos. Úsalos para ubicar qué tiene tu curso y cuál conviene revisar primero:

Elementos Comunes de la Estrategia
Pilares de la transformación pedagógica
Aprendizaje híbrido
Combinaciones flexibles de aprendizaje presencial y en línea.
Aprendizaje invertido
Las lecciones se revisan fuera del aula; en clase se profundiza colaborativamente.
Aprendizaje activo
Los estudiantes se vuelven partícipes de su propio aprendizaje.
Evaluación y retroalimentación
Comentarios, sugerencias y evaluación sistemática de y hacia el profesor y entre los estudiantes.
Syllabus y objetivos
Programación detallada de actividades con objetivos explícitos.
Portafolio de docencia
Definición de la filosofía y objetivos de docencia de cada profesor.
Estas orientaciones no son prescriptivas y pueden adaptarse a las necesidades de cada contexto dentro de la Red Universitaria. Para incorporar IA a esa conversación conviene empezar por la capacidad que se quiere formar, no por la herramienta: IA y cambios profesionales: qué conviene seguir aprendiendo compara cómo cambian las tareas y las comprobaciones entre campos, e incluye una actividad con una alternativa equivalente sin IA. La página propone preguntas curriculares para discutir; no establece una adopción institucional.
Marcos de integración tecnológica#
La integración de tecnología en el aula requiere marcos de referencia que eviten el uso superficial de herramientas digitales. Dos modelos guían esta reflexión:
- El modelo SAMR (sustitución, aumento, modificación, redefinición) permite evaluar en qué nivel se está usando la tecnología y orientar su uso hacia la transformación del aprendizaje.
- El modelo ICAP (pasivo, activo, constructivo, interactivo) vincula los niveles de compromiso cognitivo de los estudiantes con los resultados educativos.
Los tres marcos responden a preguntas distintas y conviene no fundirlos: SAMR describe qué hace la tecnología con la tarea, ICAP qué hace el estudiantado con el contenido y la taxonomía de Bloom clasifica los procesos cognitivos —recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear— que un objetivo puede pedir. Ninguno obliga a recorrer sus niveles en orden; sirven para nombrar con precisión qué se está pidiendo y comprobar si la actividad lo permite practicar.
El papel de la inteligencia artificial#
La IA puede incorporarse al ecosistema del aprendizaje híbrido como apoyo limitado para experiencias personalizadas, práctica, análisis o retroalimentación. Su uso no demuestra por sí mismo una mejora: depende de qué aprende el grupo, qué datos se protegen, qué se comprueba y qué alternativa equivalente existe para quien no la use. La mediación docente sigue siendo decisiva; una herramienta puede proponer o asistir, pero no sustituye el diseño, el juicio ni la responsabilidad de quien enseña (Kaplan-Rakowski et al., 2023).
Un horizonte pedagógico para deliberar#
El antecedente de 2022 formula un horizonte de aprendizaje centrado en el estudiantado y vinculado con conocimientos y habilidades para la vida y el trabajo. Llevar ese horizonte a un curso requiere una conversación situada: qué modalidad es posible, qué barreras de acceso existen, qué evidencia se buscará y quién puede acordar los cambios. La página ofrece esas preguntas y los seis elementos para ordenar la conversación; no confirma que toda la Red Universitaria haya adoptado un mismo modelo ni reemplaza los acuerdos que correspondan.
Explora los temas del modelo#
Aprendizaje Híbrido
El continuo entre la presencialidad y la educación en línea.
Aula Invertida
Invertir la clase para enfocarse en la aplicación práctica.
Aprendizaje Activo
Involucrar a los estudiantes en la construcción de su aprendizaje.
Evaluación y Retroalimentación
Métricas, instrumentos y técnicas formativas.
Syllabus y Portafolio
La planificación didáctica y la filosofía docente.
Modelos SAMR e ICAP
Marcos para la integración tecnológica y cognitiva.
Taxonomía de Bloom y diseño inverso
Alineación de objetivos, evaluación y actividades.
Referencias
- Kaplan-Rakowski, R., Grotewold, K., Hartwick, P., & Papin, K. (2023). Generative AI and Teachers’ Perspectives on Its Implementation in Education. Journal of Interactive Learning Research, 34(2), 313–338.
- Miyagawa, S., & Perdue, C. (2021). What Will Remain? Inside Higher Ed.
- Teich, A.G. (2022). A New Lens: Viewing Institutional Success as Student Success. Fierce Education.
- Universidad de Guadalajara. (2022). Aprendizaje Híbrido y Activo para el Éxito Estudiantil. Documento institucional de circulación interna, sin versión pública disponible; se cita como antecedente del marco institucional de aprendizaje híbrido.







