Por qué son necesarias las tres alfabetizaciones y no sólo dos#
Laura da historia de México en primer semestre. Pide a una IA que resuma un testimonio del siglo XIX para usarlo en clase, lee el resumen, le parece bien y lo pega en la presentación. Al día siguiente una estudiante le pregunta por una fecha que aparece en el resumen y Laura no sabe si viene del testimonio o la puso el modelo. Laura sabe manejar la herramienta (escribió una instrucción clara) y sabe que los modelos inventan datos (lo explica en clase). Lo que le faltó fue lo que pasa en medio: leer cada salida decidiendo qué acepta, qué descarta y qué cambia, y poder decirlo después. A esa tercera habilidad la llamamos aquí co-creación: lo producido sale de la relación entre la persona y el modelo (Meshi, 2024), y la persona conserva el mando. En su raíz teórica es lo que Deleuze y Guattari llaman agenciamiento (ensamblaje); usamos «co-creación» por su mayor claridad.
Separar la alfabetización operativa de la crítica funciona bien para muchos programas (por ejemplo, un procesador de textos: aprendo a hacerlo funcionar y aprendo qué empresa lo vende y con qué interés). Para el caso de la IA generativa esa dupla nos dejaría un vacío: el de Laura.
La operativa enseña a formular prompts, a comparar modelos, a enderezar las solicitudes; la crítica enseña a leer los sesgos, a comprender el modelo de negocio, a anticipar las consecuencias sociales. La cocreación articula esas capacidades a lo largo de la interacción: cómo mantener un diálogo con la IA donde la persona conserva el rumbo (decide qué se busca y qué cuenta como buena respuesta), evalúa cada salida y decide qué aceptar, qué descartar y qué transformar. Esa competencia —la co-creación— aparece en un caso trabajado en la guía sobre la co-creación persona-IA y aquí se traduce en un camino de formación con tres niveles.
A continuación se presenta un esquema que resume las tres literacidades, detallando lo que cada una desarrolla y cómo se construye:
Desliza horizontalmente para consultar todas las columnas.
| Literacidad | Qué se desarrolla | Cómo se construye | Nivel frecuente en la taxonomía de Bloom, no exclusivo |
|---|---|---|---|
| Operativa | Dominio en el uso de la IA: formulación de instrucciones y su integración en el trabajo diario | A través de una práctica guiada y progresiva | Recordar · Comprender · Aplicar |
| Crítica | Comprensión de los sistemas, incluyendo sus sesgos y efectos; capacidad de discernimiento y verificación de resultados | Mediante lectura lateral, análisis del sesgo algorítmico, y desarrollo de conciencia sociotécnica y ética | Analizar · Evaluar |
| Co-creación | Mantener el acoplamiento mientras se preserva la dirección epistémica, y decidir cuándo no emplear la IA | A través de un ciclo iterativo supervisado (formular, contrastar, decidir, responder) y documentación del proceso | Crear, comprender y evaluar |
Estas literacidades no son etapas independientes sino una progresión acumulativa: cada una aporta recursos a las otras y las tres se ejercitan desde el inicio. La taxonomía de Bloom ofrece una heurística de diseño, no una equivalencia fija: la literacidad operativa suele enfatizar recordar, comprender y aplicar; la crítica, analizar y evaluar; y la co-creación integra esas demandas para crear. Una tarea concreta puede movilizar varios niveles a la vez. Lo importante es precisar qué esfuerzo cognitivo conserva la persona.
El diagrama continúa hacia los lados. Desplázalo para leerlo completo; con teclado, usa las flechas al enfocarlo.
flowchart TB
A["**Operativa**<br/>usar"]
B["**Crítica**<br/>entender"]
C["**Co-creación**<br/>sostener"]
T["Evaluación<br/>del proceso<br/>(transversal)"]
A <--> B
B <--> C
A <--> C
T -.- A & B & C
style A fill:#eef2ff,stroke:#4f46e5,color:#3730a3
style B fill:#eef2ff,stroke:#4f46e5,color:#3730a3
style C fill:#eef2ff,stroke:#4f46e5,color:#3730a3
style T fill:#f8fafc,stroke:#475569,color:#0f172a
Lo que sigue no describe un curso ni una oferta formativa: describe una progresión con la que puedes ubicar en qué punto estás. Se apoya en las tres literacidades —operativa, crítica y co-creación— y desplaza la muestra del aprendizaje desde el trabajo final hacia el proceso, con los instrumentos de la evaluación formativa: bitácora de decisiones, portafolio iterativo y revisión de salidas. Si coordinas formación docente, los tres niveles te sirven para ordenar lo que ya ofreces; si eres docente, para ubicarte y elegir un ejercicio. Para un recorrido guiado y disponible hoy, el curso de diseño inverso y cocreación con IA trabaja estas mismas decisiones en trece lecciones abiertas.
Tres niveles de progresión#
Esta alfabetización se obtiene practicando, con alguien que revise y con tiempo para pensar sobre lo hecho; leer esta página sólo te dice por dónde empezar. La progresión que proponemos tiene tres niveles. No son las tres literacidades con otro nombre —las literacidades se ejercitan juntas desde el inicio— sino tres grados de dificultad dentro de una sola de ellas, la de co-creación. Tampoco son un orden obligatorio ni un calendario: nadie ha aplicado esta progresión con un grupo, y cualquier duración que se le asigne será una estimación de planeación que habrá que ajustar. Lee las señales de cada nivel y quédate con el ejercicio del nivel donde te reconozcas.
Nivel 1 — Detectar la co-creación#
El primer movimiento consiste en notar que la co-creación existe. Sonará trivial, pero la mayoría de los docentes y estudiantes que usan IA hablan en términos instrumentales —«yo le pedí», «ella respondió»— como si el resultado se adjudicara a alguna de las partes. Detectar la co-creación implica reconocer que el resultado salió de la relación entre ambos: en el caso de Laura, el modelo eligió qué frases resumir y ella eligió dejarlas.
Indicadores observables:
- El docente narra la interacción en términos de proceso, no de transacción.
- Sabe distinguir momentos en los cuales la IA propuso algo que él no habría llegado a producir, dado su conocimiento de la materia.
- Identifica decisiones suyas que orientaron las salidas hacia un lugar específico.
- Distingue entre lo que aceptó porque lo evaluó y lo que aceptó por comodidad.
La manera de formarse es un registro breve y selectivo. Al cierre de una sesión de trabajo con IA, el docente anota dos o tres momentos que le parezcan decisivos —qué propuso el sistema, qué decidió él— sin conservar la conversación entera ni datos que no haga falta guardar. Repetirlo en varias sesiones es lo que permite reconocer el patrón; cuántas hagan falta depende de cada persona y no está comprobado.
Nivel 2 — Mantener la co-creación#
Detectar no es igual a mantener. El segundo nivel plantea que el docente aprenda a sostener el control epistémico durante la interacción, no solo reconocerlo a posteriori. Yang y Ma (2026) proponen una tipología de las relaciones epistémicas en la interacción persona-IA que permite nombrar qué tipo de vínculo mantiene el humano al realizar cada tarea: si actúa como autor, evaluador o curador del resultado. Hablamos de reformular prompts cuando una salida es insatisfactoria, de descartar respuestas plausibles que no cumplen lo que el docente había fijado de antemano (por ejemplo, «el caso tiene que ser de una comunidad mexicana y con datos reales»), o de no aceptar una salida adecuada cuando la propia exigencia pedía más.
Indicadores observables:
- Reformula prompts varias veces y sin frustración, hasta lograr el resultado que busca.
- Descarta respuestas plausibles cuando no responden a lo que decidió antes de consultar (por ejemplo, «quiero tres causas, no una lista de diez»).
- Detecta cuándo la IA sigue un patrón simple en la respuesta y exige que el resultado aporte especificidad.
- Mantiene lo que él mismo exige (por ejemplo, «un ejemplo por concepto y ninguna cita sin fuente») como referencia fija, no como sugerencia negociable.
Cómo se entrena: con tareas de exigencia fija (por ejemplo, «un plan de clase para un grupo de 40 sin proyector») y revisión entre pares. El docente elabora una tarea que solo él puede saber si está bien resuelta (porque conoce el contexto de su asignatura) y la trabaja con IA hasta producir un resultado que pueda defender. Otro docente lee ese registro breve —no la conversación completa— y comenta dónde percibió que se delegó juicio. Conviene repetirlo con tareas distintas; el número de vueltas y su ritmo dependen de la carga real de cada quien.
Nivel 3 — Diseñar la co-creación para otros#
El tercer nivel es la competencia avanzada. El docente no sostiene solo su co-creación; diseña actividades donde sus estudiantes sostendrán procesos de co-creación productiva, lo que implica anticipar las dificultades específicas del estudiante, las trampas en las que caerá, los puntos donde la práctica con IA generará aprendizaje real.
Indicadores observables:
- Escribe instrucciones que piden al estudiante sostener decisiones (por ejemplo, «señala un cambio que la IA te propuso y di si lo conservaste, lo transformaste o no lo incorporaste, y por qué»), no sólo obtener respuestas. Conservar una propuesta con razones es una decisión tan defendible como descartarla.
- Anticipa dónde el estudiante sentirá la tentación de delegar juicio y construye fricciones deliberadas en esos puntos.
- Diferencia entre tareas que la IA debe asistir, tareas donde el estudiante trabaja sin IA y tareas donde el contraste entre ambas es lo que se evalúa.
- Escribe la rúbrica sobre la calidad de las decisiones tomadas con la IA (por ejemplo, «explica una decisión sobre una salida del sistema y en qué te apoyaste»), no sólo sobre el texto final ni premiando el descarte por sí mismo.
Cómo se entrena: diseño y realización de una asignatura completa centrada en procesos de co-creación, con bitácora del docente, retroalimentación entre pares y revisión de los trabajos finales al cierre. Aquí la alfabetización en co-creación se consolida y se vuelve enseñable a otros docentes.
Recorre el ciclo completo#
Esta síntesis cobra sentido después de distinguir los tres niveles. Úsala para reconocer dónde comienza y termina cada decisión, no como sustituto de la práctica supervisada.
Actividad interactiva · H5P
Recorrido: co-crear y evaluar con IA
Microrecorrido para estudiante y docente después de estudiar la progresión de co-creación.
Versión accesible y equivalente
El recorrido en cuatro movimientos#
- Empieza con una posición propia: conserva un esquema, una hipótesis o lo que vas a exigirle al resultado (por ejemplo, «tiene que citar la ley vigente»).
- Interroga y verifica: solicita objeciones y contrasta datos y fuentes.
- Transforma y justifica: compara versiones y explica las razones de cambio.
- Evalúa el proceso, el resultado y lo que se transfiere: el estudiante explica qué aprendió y el docente combina la calidad del trabajo final con las marcas del recorrido (el primer esquema, las dos decisiones anotadas).
Al cerrar, distingue una marca de decisión propia (por ejemplo, «descarté la segunda versión porque generalizaba») de un registro que sólo demuestra que se utilizó una herramienta.
Lo que esta alfabetización requiere de la institución#
El docente individual difícilmente sostiene este aprendizaje por su cuenta. Los tres apoyos que siguen son los que este sitio propone considerar; no son condiciones comprobadas ni acuerdos vigentes de ninguna instancia.
El segundo y tercer niveles piden tiempo real en la carga horaria: tiempo con autorización explícita para iterar, errar y rehacer. Sin ese tiempo el riesgo previsible es quedarse en un uso instrumental con vocabulario de co-creación, aunque no sea el desenlace inevitable.
La revisión entre pares es la pieza que sostiene el segundo nivel tal como aquí se propone: alguien más lee el registro y devuelve dónde percibió delegación de juicio. La pieza sobre redes y comunidades cubre el marco; los espacios concretos tendrían que acordarse en cada programa.
Y sin algún reconocimiento académico, esta alfabetización queda en el territorio del interés personal: se desarrollará donde alguien decida invertir su tiempo, no donde el programa lo haya previsto. Es una dificultad razonable de anticipar, no una afirmación sobre cómo funciona una institución concreta.
Conexiones con los marcos UNESCO#
Si tu institución planea la formación docente con el marco UNESCO, este apartado te dice dónde encaja lo anterior. El marco de competencias de IA para docentes de UNESCO (2024) enumera cinco áreas —mentalidad centrada en lo humano, ética de la IA, fundamentos y aplicaciones de la IA, pedagogía de la IA e IA para el aprendizaje profesional— y tres niveles progresivos de dominio en cada una: Adquirir, Profundizar y Crear. El marco no nombra la co-creación con ese término. Lo que sigue es nuestra lectura del marco, no una equivalencia establecida por UNESCO: en tres de las cinco áreas, la descripción del nivel Crear nos parece describir un trabajo que este sitio llamaría co-creación.
- En mentalidad centrada en lo humano, Crear implica diseñar configuraciones de uso de IA que preserven la agencia humana —exactamente la decisión que define la co-creación: cuándo el sistema participa, cuándo no y con qué regla (por ejemplo, «la IA propone objeciones, nunca redacta la conclusión»).
- En pedagogía de la IA, Crear significa diseñar actividades de aprendizaje con IA para otros; un docente no puede diseñar lo que él mismo no sabe sostener (es el Nivel 3 de la progresión propuesta arriba).
- En IA para el aprendizaje profesional, Crear describe el uso de la IA como interlocutor del propio desarrollo intelectual del docente —el caso paradigmático de co-creación aplicado a la práctica profesional.
Las otras dos áreas —ética de la IA y fundamentos y aplicaciones— en su nivel Crear nos parecen movilizar competencias distintas (liderazgo ético-normativo, diseño técnico). Nombrar la co-creación aporta, a nuestro juicio, un vocabulario y un método para algo que el marco deja implícito; es una propuesta de lectura, no una carencia declarada por UNESCO ni una corrección a su texto. Rousell y Sinclair (2025) señalan, además, que los sistemas de IA no son herramientas al servicio de futuros previamente decididos, sino componentes activos en la creación de esos futuros: la literacidad de co-creación es, también, la competencia de participar en ese proceso.
Lecturas relacionadas#
La guía sobre la co-creación persona-IA muestra, mediante un caso, cómo la persona conserva la dirección del proceso; el ensayo del blog sobre la co-creación persona-IA sostiene la posición filosófica; la alfabetización digital desarrolla las tres literacidades, que se ejercitan junto con esta y no antes de ella; la alfabetización crítica en IA cubre la dimensión epistémica complementaria.
Referencias
Deleuze, G., & Guattari, F. (1987). A thousand plateaus: Capitalism and schizophrenia (B. Massumi, Trans.). University of Minnesota Press. (Trabajo original publicado en 1980).
Meshi, A. (2024). GPT-ME: A human-AI cognitive assemblage. Proceedings of the ACM on Computer Graphics and Interactive Techniques, 7(4), 55:1–55:8. https://doi.org/10.1145/3664214
Rousell, D., & Sinclair, M. P. (2025). Desiring-futures in education policy: Assemblage theory, artificial intelligence, and UNESCO’s futures of education. Educational Review, 77(6), 1754–1777. https://doi.org/10.1080/00131911.2024.2362176
UNESCO. (2024). AI competency framework for teachers. UNESCO. https://www.unesco.org/en/articles/ai-competency-framework-teachers
Wenger, E. (1998). Communities of practice: Learning, meaning, and identity. Cambridge University Press.
Yang, S., & Ma, R. (2026). Towards a typology of epistemic relationships in human–AI interaction. Information Research, 31(iConf). https://doi.org/10.47989/ir31iconf64143
